OpenAI
Tecnología

OpenAI busca 30.000 millones de dólares antes de la salida a Bolsa de Anthropic

OpenAI está acelerando una nueva ronda de financiación de aproximadamente 30.000 millones de dólares para adelantarse a la posible salida a Bolsa de Anthropic, su principal competidor en inteligencia artificial. La operación, todavía en negociación, podría elevar la valoración de la empresa responsable de ChatGPT por encima de los 1,4 billones de dólares. El movimiento refleja la creciente competencia entre las grandes compañías tecnológicas por conseguir capital suficiente para desarrollar modelos más avanzados y financiar infraestructuras informáticas cada vez más costosas.

La información conocida este 20 de octubre de 2026 apunta a que OpenAI pretende asegurar compromisos de inversión antes de que Anthropic debute en el mercado bursátil, una operación que se espera para mediados de noviembre, aunque todavía está sujeta a cambios.

Entre los posibles participantes figuran SoftBank y MGX, el grupo inversor con sede en Abu Dabi, además de otros accionistas actuales y grandes inversores institucionales.

La operación no está cerrada. Ni la cantidad definitiva ni la valoración propuesta constituyen acuerdos garantizados.

La noticia llega en un momento especialmente delicado para el sector: los ingresos de las empresas de inteligencia artificial aumentan con rapidez, pero también lo hacen sus necesidades de financiación, los costes de los centros de datos y las dudas sobre su rentabilidad futura.

Una valoración de más de 1,4 billones de dólares

La principal cifra de la operación es la valoración que OpenAI aspira a conseguir.

Según la información disponible, la compañía está negociando una ronda de aproximadamente 30.000 millones de dólares que podría situar su valor empresarial por encima de 1,4 billones de dólares.

En español, un billón equivale a un millón de millones. Por tanto, la valoración propuesta supera 1.400.000 millones de dólares.

Para comprender la magnitud de la operación, conviene compararla con las cifras anteriores de la empresa.

IndicadorCifra
Nueva financiación buscada30.000 millones de dólares
Valoración potencialMás de 1,4 billones de dólares
Valoración de referencia anterior852.000 millones de dólares
Ingresos anualizados comunicadosAproximadamente 50.000 millones de dólares
Objetivo de ingresos anualizados a finales de 202670.000 millones de dólares

Las cifras de valoración corresponden a distintas operaciones o propuestas y no equivalen a precios de cotización en Bolsa.

El salto desde una referencia de 852.000 millones hasta 1,4 billones supondría un aumento aproximado del 64 %.

Sin embargo, esa comparación debe interpretarse con cautela porque las condiciones de cada ronda pueden ser diferentes.

Una valoración negociada entre inversores privados no significa que la empresa haya generado beneficios equivalentes ni que todas sus acciones puedan venderse inmediatamente a ese precio.

Por qué OpenAI quiere cerrar la ronda antes que Anthropic

El calendario constituye uno de los elementos más interesantes de la noticia.

OpenAI y Anthropic compiten en el desarrollo de modelos avanzados de inteligencia artificial, pero también necesitan acudir a un grupo de grandes inversores con capacidad para aportar miles de millones de dólares.

Entre esos participantes se encuentran fondos soberanos, gestoras internacionales, grandes grupos tecnológicos e inversores especializados.

La posible salida a Bolsa de Anthropic podría concentrar una parte importante de su atención y de sus recursos.

Por ello, OpenAI pretende asegurar compromisos financieros antes de que su rival entre en los mercados públicos.

Qué cambia cuando una empresa sale a Bolsa

Una salida a Bolsa permite que las acciones de una compañía comiencen a negociarse en un mercado organizado.

Dependiendo de cómo se estructure la operación, puede facilitar la captación de capital, proporcionar liquidez a determinados accionistas y aumentar la visibilidad de la empresa.

Pero también obliga a cumplir mayores exigencias de información financiera y transparencia.

Los inversores pueden examinar con más detalle aspectos como los ingresos, los gastos, la deuda y los riesgos del negocio.

En el caso de Anthropic, su posible debut bursátil podría aportar nuevas referencias para valorar económicamente a las empresas dedicadas a la inteligencia artificial generativa.

OpenAI busca financiación mientras todavía puede negociar su valoración principalmente dentro del mercado privado, sin depender de una cotización pública diaria.

Esto no garantiza condiciones más favorables, pero ayuda a explicar la urgencia de la operación.

SoftBank y MGX, entre los inversores que negocian participar

Los nombres de SoftBank y MGX reflejan el tipo de capital que necesitan las grandes compañías de inteligencia artificial.

SoftBank es un grupo japonés con una larga trayectoria de inversiones tecnológicas.

MGX, por su parte, es una firma de inversión vinculada a Abu Dabi y centrada en sectores como la inteligencia artificial y las infraestructuras avanzadas.

Ambos forman parte del entorno de grandes inversores internacionales interesados en el crecimiento de esta industria.

Su posible participación reforzaría la capacidad financiera de OpenAI, pero las conversaciones no equivalen a compromisos definitivos.

También conviene distinguir la nueva ronda de operaciones realizadas anteriormente.

Los 30.000 millones que OpenAI pretende captar ahora no deben confundirse con inversiones anteriores de SoftBank por cantidades similares.

Son operaciones diferentes, aunque puedan participar algunos de los mismos inversores.

La nueva ronda busca incorporar financiación adicional para continuar desarrollando la actividad de la compañía.

Los ingresos de OpenAI crecen, pero el coste de desarrollar IA también

Uno de los principales argumentos de OpenAI ante los inversores es el crecimiento de su negocio.

La empresa ha comunicado unos ingresos anualizados cercanos a los 50.000 millones de dólares, con la expectativa de aproximarse a 70.000 millones a finales de 2026.

Estas cantidades reflejan una expansión extraordinariamente rápida.

Sin embargo, existe una diferencia entre los ingresos anualizados y la facturación efectivamente registrada durante un ejercicio completo.

La cifra anualizada suele calcularse proyectando el ritmo reciente de ingresos durante doce meses.

Por ejemplo, una empresa que factura 4.000 millones de dólares en un mes tendría un ritmo anualizado de 48.000 millones si mantuviera ese nivel durante todo un año.

Eso no significa que ya haya ingresado esa cantidad.

La distinción resulta especialmente importante en compañías que crecen con tanta rapidez como las dedicadas a la inteligencia artificial.

Facturar más no significa necesariamente ganar más

La rentabilidad depende de la diferencia entre los ingresos y los gastos.

En el caso de OpenAI, desarrollar y operar modelos avanzados exige importantes recursos económicos.

La compañía necesita contratar investigadores, adquirir capacidad de computación, utilizar centros de datos y mantener infraestructuras capaces de atender millones de solicitudes.

Además, los nuevos modelos requieren inversiones antes de generar ingresos.

Por tanto, un aumento de la facturación puede convivir con pérdidas elevadas y nuevas necesidades de capital.

Esta es una de las razones que explican por qué empresas con valoraciones extraordinarias continúan realizando rondas de financiación.

Los centros de datos se convierten en el gran desafío financiero

El crecimiento de la inteligencia artificial depende cada vez más de la disponibilidad de infraestructuras.

Entrenar modelos avanzados requiere grandes cantidades de capacidad informática.

También es necesario disponer de equipos suficientes para que los usuarios puedan utilizar esos modelos una vez desarrollados.

Entre los principales costes destacan:

  • Procesadores especializados: especialmente aceleradores destinados al entrenamiento y ejecución de modelos.
  • Centros de datos: edificios, servidores, sistemas de refrigeración y conexiones.
  • Electricidad: necesaria para alimentar equipos informáticos de elevado consumo.
  • Redes de comunicaciones: fundamentales para conectar grandes instalaciones.
  • Investigación y personal: equipos especializados para desarrollar y mejorar los modelos.

La escala de estas inversiones representa una diferencia fundamental respecto a muchas empresas tradicionales de software.

Una aplicación convencional puede aumentar sus usuarios sin necesitar construir infraestructuras informáticas completamente nuevas a una velocidad comparable.

Los sistemas avanzados de inteligencia artificial, en cambio, pueden incrementar considerablemente sus costes cuando aumenta el uso o se desarrollan modelos más exigentes.

Esta situación explica por qué la financiación se ha convertido en un elemento central de la competencia tecnológica.

Anthropic también crece y aumenta la presión sobre OpenAI

La rivalidad entre OpenAI y Anthropic ya no se limita a comparar las capacidades de ChatGPT y Claude.

Ambas compañías compiten por clientes empresariales, talento especializado, infraestructuras de computación e inversores.

Anthropic ha comunicado un crecimiento notable de su actividad durante 2026.

La empresa informó de unos ingresos correspondientes al tercer trimestre de aproximadamente 16.800 millones de dólares, frente a los 11.600 millones del trimestre anterior.

Estas cifras reflejan la rapidez con la que está creciendo el mercado empresarial de la inteligencia artificial.

Sin embargo, las comparaciones directas entre ambas compañías requieren precaución.

Pueden existir diferencias en los criterios utilizados para contabilizar ingresos, especialmente cuando intervienen proveedores de servicios en la nube y acuerdos comerciales entre distintas empresas.

Por tanto, no basta con comparar dos cifras aisladas para determinar cuál es más rentable o tiene un negocio más sólido.

La información verdaderamente relevante incluye también los costes, los márgenes, las obligaciones financieras y la capacidad de generar caja.

Qué preocupa a los inversores de la inteligencia artificial

El extraordinario crecimiento de la industria ha generado expectativas de negocio muy elevadas.

Sin embargo, algunos inversores comienzan a prestar mayor atención a la relación entre las valoraciones y los resultados económicos.

Las principales dudas se concentran en tres cuestiones.

Cuándo llegarán los beneficios sostenibles

El aumento de los ingresos demuestra que existe demanda de productos y servicios de inteligencia artificial.

Pero las empresas necesitan comprobar que pueden prestar esos servicios con márgenes suficientes para sostener las inversiones.

Un negocio puede crecer rápidamente y continuar consumiendo dinero si sus gastos aumentan todavía más deprisa.

Cuánto costará mantener la ventaja tecnológica

La competencia obliga a lanzar modelos más capaces y desarrollar nuevas funciones.

Eso exige inversiones continuas en investigación e infraestructura.

Además, existe el riesgo de que determinadas capacidades se vuelvan más baratas o estén disponibles en productos de distintos competidores.

En ese escenario, las empresas necesitarían diferenciarse por calidad, distribución, integración empresarial y eficiencia.

Qué ocurrirá si disminuye la financiación

Los grandes proyectos tecnológicos dependen de la disponibilidad de capital.

Si aumentan los tipos de interés, cae el apetito inversor o se deterioran las condiciones bursátiles, captar nuevas cantidades puede resultar más difícil.

Esta preocupación afecta especialmente a empresas con compromisos de inversión elevados y necesidades continuas de financiación.

El crecimiento de la inteligencia artificial puede ser real y, al mismo tiempo, existir un riesgo de valoraciones excesivas.

Ambas circunstancias no son incompatibles.

¿Existe una burbuja financiera en la inteligencia artificial?

La nueva ronda de OpenAI vuelve a plantear una cuestión habitual entre los inversores: si las valoraciones del sector reflejan razonablemente sus perspectivas de negocio.

No es posible determinar que exista una burbuja únicamente porque una empresa aspire a superar el billón de dólares de valoración.

Para realizar esa evaluación habría que estudiar sus ingresos futuros, márgenes esperados, inversiones necesarias y riesgos competitivos.

Sin embargo, las cifras ilustran la magnitud de las expectativas.

Una valoración de 1,4 billones de dólares frente a unos ingresos anualizados de 50.000 millones implicaría un múltiplo aproximado de 28 veces los ingresos anualizados.

Este cálculo no equivale a un múltiplo sobre beneficios ni sustituye una valoración financiera completa.

Además, compara una estimación de valor empresarial con un indicador de ingresos proyectados, por lo que debe entenderse únicamente como una referencia orientativa.

Para justificar una valoración tan elevada, los inversores deben confiar en que la empresa mantendrá un crecimiento extraordinario y conseguirá generar una rentabilidad importante en el futuro.

Si esas expectativas no se cumplen, el valor de las participaciones podría sufrir correcciones significativas.

Qué significa esta operación para las empresas que utilizan IA

Aunque la ronda de financiación afecta directamente a OpenAI y sus inversores, también tiene implicaciones para las compañías que utilizan herramientas de inteligencia artificial.

Una empresa con mayor capacidad financiera puede acelerar el desarrollo de productos, ampliar infraestructuras y competir en nuevas áreas.

Esto podría traducirse en servicios más avanzados para profesionales y organizaciones.

Sin embargo, una ronda de financiación no garantiza que las suscripciones o el uso de las API vayan a abaratarse.

Los precios dependerán de los costes de prestación del servicio, la competencia y la estrategia comercial de cada proveedor.

Para las empresas que integran IA en sus procesos, existe otra cuestión relevante: la dependencia tecnológica.

Cuando una organización construye productos sobre modelos de terceros, puede quedar expuesta a cambios de precios, condiciones de uso o disponibilidad.

Por ese motivo, conviene evaluar los costes futuros, las necesidades de seguridad y las posibilidades de cambiar de proveedor.

La competencia entre OpenAI, Anthropic y otras compañías puede ampliar las alternativas disponibles, aunque también obliga a revisar continuamente las decisiones tecnológicas.

Cuándo podría cerrarse la financiación de OpenAI

La información publicada el 20 de octubre indica que OpenAI pretende acelerar las negociaciones para conseguir compromisos antes de la posible salida a Bolsa de Anthropic.

No obstante, no se ha anunciado una fecha definitiva de cierre.

Tampoco se ha confirmado oficialmente que la operación vaya a alcanzar exactamente los 30.000 millones de dólares ni que todos los inversores mencionados terminen participando.

Las conversaciones pueden modificarse según las condiciones del mercado, el interés de los participantes y la valoración finalmente acordada.

La posible salida a Bolsa de Anthropic también continúa sujeta al calendario y a las condiciones propias de este tipo de operaciones.

Por ello, ninguna de las dos transacciones debe presentarse como completada.

El próximo dato decisivo será la confirmación de los compromisos financieros y de la valoración efectiva de la nueva ronda.

La carrera de la inteligencia artificial entra en una fase financiera decisiva

La intención de OpenAI de captar otros 30.000 millones de dólares muestra que la competencia por liderar la inteligencia artificial se desarrolla tanto en los laboratorios como en los mercados de capitales.

Los avances tecnológicos siguen siendo fundamentales, pero necesitan cantidades crecientes de dinero para convertirse en productos utilizados a gran escala.

La posible salida a Bolsa de Anthropic aumenta la presión sobre OpenAI para asegurar financiación antes de que su rival concentre la atención de los grandes inversores.

Ambas compañías pueden exhibir crecimientos de ingresos extraordinarios, aunque todavía deben demostrar hasta qué punto sus modelos de negocio serán capaces de sostener las inversiones previstas.

La gran incógnita ya no es únicamente qué empresa desarrollará la inteligencia artificial más avanzada, sino cuál conseguirá convertir esa ventaja tecnológica en beneficios duraderos. La nueva ronda de OpenAI será una prueba de cuánto están dispuestos a pagar los inversores por esa expectativa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *